Cómo funcionan nuestros tests
Queremos que sepas exactamente qué hay detrás de cada resultado. Esta página explica cómo diseñamos los tests, cómo calculamos las puntuaciones y, sobre todo, qué no pueden hacer.
Tres tipos de test, siempre etiquetados
Basado en investigación. Usa un modelo o instrumento descrito en la literatura científica. Aun así, no sustituye una evaluación profesional.
Orientativo. Inspirado en conceptos de la psicología, con puntuación documentada, pero no validado ni baremado con población.
Recreativo. Pensado para entretener. Su resultado no mide nada de forma objetiva.
Ningún test de esta web es una herramienta diagnóstica. No detectan trastornos, dificultades de aprendizaje ni problemas de salud, y no deben usarse para tomar decisiones sobre otras personas (por ejemplo, en procesos de selección).
Cómo escribimos las preguntas
Todas las preguntas son originales. En los tests de personalidad combinamos afirmaciones con una escala de cinco puntos y situaciones cotidianas con varias opciones. Una parte de las afirmaciones está redactada en sentido inverso para reducir la tendencia a estar de acuerdo con todo.
Evitamos las preguntas con una respuesta «socialmente correcta» evidente y repartimos cada dimensión entre varias preguntas, de modo que ninguna respuesta aislada determine el resultado.
Cómo calculamos los resultados
Cada respuesta suma o resta puntos a una o varias dimensiones según unas reglas fijas. Para cada dimensión sumamos los puntos y los situamos en una escala de 0 a 100, donde 0 es la puntuación más baja posible, 100 la más alta y 50 la de quien responde de forma neutra o reparte sus elecciones por igual entre las opciones.
El cálculo es determinista: las mismas respuestas dan siempre el mismo resultado. Nunca generamos porcentajes al azar. En cada informe mostramos la tabla de puntos por dimensión para que puedas comprobarlo.
En los tests de habilidad (lógica, memoria…) mostramos cuántas preguntas has acertado, el desglose por tipo de pregunta y la explicación de cada respuesta. No convertimos esas cifras en un coeficiente intelectual ni en percentiles, porque para ello harían falta baremos obtenidos con muestras representativas que no tenemos.
Qué no pueden hacer
Un cuestionario de autoinforme mide cómo te describes, no necesariamente cómo te comportas. Tu estado de ánimo, el contexto en el que piensas al responder o el deseo de dar una buena imagen influyen en las respuestas.
Además, nuestros tests orientativos no han pasado por los estudios de fiabilidad y validez que se exigen a un instrumento psicométrico profesional. Por eso los presentamos como herramientas de reflexión, no como mediciones.
Revisión del contenido
Los textos que tratan temas de salud, desarrollo, inteligencia o dificultades de aprendizaje deben ser revisados por personas con formación adecuada antes de publicarse. Si encuentras un error o una afirmación que te parezca exagerada, escríbenos: lo revisaremos y, si procede, lo corregiremos indicando la fecha de actualización.
Puedes leer más sobre quién está detrás del proyecto en Quiénes somos.