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Introspekta

¿Por qué olvidas el nombre de alguien justo después de que te lo diga?

Por Equipo editorial de Introspekta · Publicado el · 5 min de lectura

Te presentan a alguien, te dice su nombre, le das la mano y, antes de terminar el saludo, ya no tienes ni idea de cómo se llama. Su cara la recuerdas perfectamente; el nombre, no.

No es que seas despistado. Hay al menos dos razones bien estudiadas por las que los nombres se nos escapan tanto.

Razón 1: no estabas escuchando (aunque creas que sí)

En una presentación pasan muchas cosas a la vez: miras a la persona, piensas en qué vas a decir, te preocupa la impresión que das. Cuando te toca hablar, tu atención se va a ti mismo.

En los años setenta se describió el «efecto del siguiente en la fila»: en un grupo en el que cada persona tenía que decir algo por turnos, la gente recordaba mucho peor lo que había dicho la persona justo anterior a ella. Estaban preparando su propio turno. En las presentaciones pasa algo muy parecido: el nombre no llega a entrar.

Razón 2: un nombre no significa nada

Un experimento británico de 1987 lo mostró con un truco: enseñaban caras y decían de cada una o su apellido o su profesión, usando la misma palabra. Por ejemplo, «se apellida Baker» o «es baker» (panadero, en inglés). La gente recordaba mucho mejor que alguien era panadero que que se apellidaba Panadero.

La diferencia es que «panadero» se conecta con un montón de cosas que ya sabes (el pan, el horno, madrugar). Un nombre propio, en cambio, es una etiqueta suelta sin nada a lo que agarrarse. Se conoce como la paradoja Baker-baker.

Cómo recordar mejor los nombres

  • Repite el nombre en voz alta enseguida: «Encantado, Carlos».
  • Úsalo una vez más durante la conversación y otra al despedirte.
  • Conéctalo con algo: alguien que conoces con el mismo nombre, una imagen o algo que te haya contado.
  • Si se te ha olvidado, pregúntalo cuanto antes. Es mucho menos incómodo al principio que a la tercera vez que os veis.

Preguntas frecuentes

¿Por qué recuerdo las caras pero no los nombres?

Porque una cara está llena de detalles y emociones, y un nombre es una etiqueta sin significado. Es más difícil engancharlo a algo que ya sabes.

¿Olvidar nombres es señal de mala memoria?

No. Le pasa a casi todo el mundo y suele deberse a que la atención estaba en otra parte cuando lo oíste.

¿Cuál es el truco más eficaz?

Repetirlo en voz alta nada más oírlo y usarlo un par de veces en la conversación.

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Referencias

  • Brenner, M. (1973). The next-in-line effect. Journal of Verbal Learning and Verbal Behavior, 12(3), 320–323.
  • McWeeny, K. H., Young, A. W., Hay, D. C. y Ellis, A. W. (1987). Putting names to faces. British Journal of Psychology, 78(2), 143–149.

Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo de un profesional de la psicología. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.