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Parálisis del sueño: por qué te despiertas y no puedes moverte

Por Equipo editorial de Introspekta · Publicado el · 6 min de lectura

Te despiertas en mitad de la noche o justo antes de que suene la alarma. Sabes dónde estás, ves la habitación, pero no puedes mover ni un dedo ni decir nada. Algunas personas sienten además un peso en el pecho o la impresión clarísima de que hay alguien más en el cuarto. Dura unos segundos o un par de minutos, que se hacen eternos.

Se llama parálisis del sueño. Es mucho más común de lo que parece: una revisión de estudios con más de 36 000 personas calculó que alrededor de un 8 % de la población la ha vivido al menos una vez, y entre estudiantes la cifra sube a casi un 30 %.

Qué está pasando en tu cerebro

Mientras sueñas, en la fase REM, tu cerebro «desconecta» casi todos los músculos voluntarios. Es un mecanismo de protección: gracias a él no te levantas a representar lo que estás soñando.

En la parálisis del sueño, una parte de tu cerebro ya se ha despertado, pero esa desconexión muscular todavía no se ha apagado. Por eso estás consciente y, a la vez, inmóvil. Puedes mover los ojos y respirar con normalidad, aunque a veces cueste notarlo.

¿Y las sombras o la sensación de que hay alguien?

Durante esos segundos tu cerebro sigue parcialmente en modo «sueño». Por eso pueden mezclarse imágenes o sonidos de un sueño con lo que ves de verdad: una figura junto a la puerta, pasos, un zumbido o una voz.

La sensación de peso en el pecho suele tener que ver con que, en REM, la respiración es más superficial y automática. Si intentas respirar hondo a propósito, notas que no puedes «controlarla» como de costumbre, y eso se vive como una opresión.

Por qué hay tantas leyendas sobre esto

Muchas culturas tienen un nombre para un ser que se sienta sobre el pecho de quien duerme. Hoy se piensa que muchas de esas historias nacieron de experiencias de parálisis del sueño. Saber que es un fenómeno conocido y pasajero ayuda a que dé bastante menos miedo.

Qué hace que pase más

Las revisiones de estudios han encontrado que se asocia sobre todo con:

  • Dormir poco o a horarios muy cambiantes (turnos, exámenes, viajes con cambio de hora).
  • El estrés y la ansiedad.
  • Dormir boca arriba: muchas personas lo cuentan así, aunque los datos aún no son concluyentes.
  • Algunos trastornos del sueño, como la narcolepsia, en los que es mucho más frecuente.

Qué hacer si te pasa

En el momento, lo que más ayuda es recordarte que es parálisis del sueño y que se va a pasar sola. Hay quien intenta mover primero un dedo del pie o de la mano, o concentrarse en respirar con calma. Pelear contra la sensación suele hacerla más angustiosa.

Para que pase menos, lo más útil es cuidar el sueño: horarios regulares, dormir las horas que necesitas y reducir el estrés antes de acostarte.

Cuándo consultar

Un episodio aislado no tiene importancia. Conviene comentarlo con un médico si te pasa muy a menudo, si te da tanto miedo que evitas dormir o si además tienes mucho sueño durante el día o te quedas dormido de golpe en situaciones normales.

Preguntas frecuentes

¿La parálisis del sueño es peligrosa?

No. Es muy desagradable, pero no te puede hacer daño y siempre termina sola en poco tiempo. Solo conviene consultar si es muy frecuente o va acompañada de mucho sueño durante el día.

¿Por qué veo una figura en la habitación?

Porque tu cerebro está a medio camino entre el sueño y la vigilia, y mezcla imágenes de un sueño con lo que ves de verdad. Es muy habitual durante la parálisis del sueño.

¿Cuánto dura?

Normalmente desde unos segundos hasta un par de minutos, aunque al vivirlo parece mucho más.

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Referencias

  • Sharpless, B. A. y Barber, J. P. (2011). Lifetime prevalence rates of sleep paralysis: a systematic review. Sleep Medicine Reviews, 15(5), 311–315.
  • Denis, D., French, C. C. y Gregory, A. M. (2018). A systematic review of variables associated with sleep paralysis. Sleep Medicine Reviews, 38, 141–157.
  • American Academy of Sleep Medicine (2014). International Classification of Sleep Disorders (3.ª ed.). Darien, IL: AASM.

Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo de un profesional de la psicología. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.