Saltar al contenido
Introspekta

Qué es la inteligencia emocional y cómo mejorarla

Por Equipo editorial de Introspekta · Publicado el · Actualizado el · 9 min de lectura

Todos conocemos a alguien muy brillante que se bloquea en cuanto hay tensión, y a alguien que sin destacar en los estudios sabe calmar una discusión con dos frases. La diferencia entre ambos tiene mucho que ver con lo que la psicología llama inteligencia emocional.

En este artículo explicamos qué es exactamente, qué ha encontrado la investigación (más allá de los titulares exagerados) y qué puedes hacer para desarrollarla.

Qué es la inteligencia emocional

El concepto lo propusieron en 1990 los psicólogos Peter Salovey y John Mayer, y lo popularizó en 1995 el periodista científico Daniel Goleman con un libro que se convirtió en un éxito mundial. Salovey y Mayer la definieron como la capacidad de percibir, comprender y gestionar las emociones, tanto las propias como las de los demás, y de usarlas para pensar y actuar mejor.

No se trata de «ser muy emocional» ni de estar siempre de buen humor. Una persona con buena inteligencia emocional puede sentir rabia o tristeza igual que cualquiera; la diferencia está en que la reconoce, entiende de dónde viene y decide qué hacer con ella.

Las cuatro habilidades que la componen

El modelo de Mayer y Salovey, el más utilizado en investigación, distingue cuatro habilidades relacionadas:

  • Percibir emociones: darte cuenta de lo que sientes y de lo que sienten los demás por su cara, su voz o su forma de actuar.
  • Usar las emociones para pensar: aprovechar el estado de ánimo adecuado para cada tarea, por ejemplo la calma para revisar o el entusiasmo para crear.
  • Comprender las emociones: entender por qué aparecen, cómo se mezclan y cómo evolucionan; por ejemplo, que la irritación a menudo esconde cansancio o miedo.
  • Gestionar las emociones: regular las propias e influir de forma saludable en las de los demás, sin reprimirlas ni dejarse arrastrar por ellas.

¿Es más importante que el cociente intelectual?

Es una frase muy repetida, pero la investigación no la respalda tal cual. Las revisiones de estudios muestran que la inteligencia emocional se relaciona con un mejor desempeño en algunos trabajos, sobre todo en los que exigen mucho trato con personas o gestionar emociones, y con relaciones más satisfactorias. Sin embargo, esa relación es moderada y no sustituye a otras capacidades.

La conclusión razonable es que la inteligencia emocional suma: no es más importante que todo lo demás, pero sí es un conjunto de habilidades útiles que, a diferencia de otras, se pueden practicar de forma bastante directa.

Ejemplos de inteligencia emocional en el día a día

La inteligencia emocional se ve mejor en situaciones concretas que en definiciones. Algunos ejemplos:

  • Recibes un mensaje que te molesta y decides contestar más tarde, cuando estés tranquilo.
  • Notas que un compañero está más callado de lo normal y le preguntas si está bien.
  • En lugar de decir «estoy mal», te das cuenta de que estás cansado y un poco decepcionado.
  • Le dices a tu pareja que algo te ha molestado sin reprocharle todo lo anterior.
  • Pides perdón aunque no tuvieras toda la culpa, porque te importa más la relación que tener razón.
  • Antes de una entrevista reconoces tus nervios y respiras despacio, en lugar de intentar no sentirlos.

Señales de una persona con inteligencia emocional

Las personas con una inteligencia emocional alta no son las que nunca se enfadan ni las más simpáticas, sino las que reconocen lo que sienten, se recuperan antes de los disgustos, entienden a los demás y saben expresar lo que necesitan sin herir. Muchas lo tienen sin darse cuenta.

Si quieres saber en qué punto estás tú, nuestro test de inteligencia emocional mide por separado tu conciencia emocional, tu gestión emocional, tu empatía y tus habilidades sociales, y te dice cuál es tu mayor fortaleza.

Cómo mejorar tu inteligencia emocional

Estas prácticas son sencillas y se pueden incorporar en el día a día:

  • Ponle nombre a lo que sientes. Pasar de «estoy mal» a «estoy frustrado porque no me han escuchado» ayuda a regular la emoción: hay estudios que muestran que nombrar lo que sentimos reduce su intensidad.
  • Haz una pausa antes de reaccionar. Respirar unos segundos o posponer un mensaje enfadado evita muchas discusiones innecesarias.
  • Pregunta antes de suponer. «¿Te ha molestado algo?» funciona mejor que adivinar lo que piensa la otra persona.
  • Escucha para entender, no para responder. Resume lo que te han dicho antes de dar tu opinión.
  • Revisa tus reacciones. Al final del día, piensa en un momento en el que te alteraste: ¿qué lo provocó? ¿qué harías distinto?
  • Amplía tu vocabulario emocional. Distinguir entre decepción, tristeza, frustración o nostalgia te permite entenderte y explicarte mejor.

Inteligencia emocional y conflictos

Donde más se nota la inteligencia emocional es en los desacuerdos. Saber qué te está pasando, entender qué necesita la otra persona y elegir cómo responder marca la diferencia entre una discusión que se enquista y una que se resuelve.

Si quieres saber cómo sueles reaccionar tú, nuestro test sobre cómo gestionas los conflictos te muestra tu estilo principal, y en nuestras guías sobre cómo controlar las emociones y sobre la empatía encontrarás ejercicios concretos.

Para seguir aprendiendo

Libros para profundizar

  • Inteligencia emocional

    Daniel Goleman

    El libro que dio a conocer la inteligencia emocional y por qué importa tanto como el CI.

    Ver en Amazon
  • Comunicación no violenta

    Marshall B. Rosenberg

    Un método para expresar lo que necesitas y escuchar al otro sin atacar ni ceder siempre.

    Ver en Amazon
  • El arte de no amargarse la vida

    Rafael Santandreu

    Ideas sencillas de la psicología cognitiva para preocuparte menos y disfrutar más.

    Ver en Amazon

En calidad de Afiliado de Amazon, obtengo ingresos por las compras adscritas que cumplen los requisitos aplicables. Si compras desde estos enlaces, a ti no te cuesta nada más y nos ayudas a mantener la web gratuita.

Preguntas frecuentes

¿La inteligencia emocional se nace o se hace?

Hay diferencias de partida entre personas, pero las habilidades que la componen, como identificar emociones o regularlas, se pueden entrenar a cualquier edad.

¿Existe un test fiable de inteligencia emocional?

Existen pruebas profesionales de habilidad, como el MSCEIT, que aplican especialistas. Los cuestionarios online, como nuestro test de inteligencia emocional gratuito, sirven para orientarte y descubrir qué habilidad tienes más desarrollada, pero no sustituyen una evaluación profesional.

¿Tener inteligencia emocional significa no enfadarse nunca?

No. Significa reconocer el enfado, entender de dónde viene y expresarlo de una forma que no haga daño ni a ti ni a los demás.

Sigue leyendo

Referencias

  • Salovey, P. y Mayer, J. D. (1990). Emotional intelligence. Imagination, Cognition and Personality, 9(3), 185–211.
  • Mayer, J. D., Caruso, D. R. y Salovey, P. (2016). The ability model of emotional intelligence: Principles and updates. Emotion Review, 8(4), 290–300.
  • Joseph, D. L. y Newman, D. A. (2010). Emotional intelligence: An integrative meta-analysis and cascading model. Journal of Applied Psychology, 95(1), 54–78.
  • Lieberman, M. D. et al. (2007). Putting feelings into words: Affect labeling disrupts amygdala activity in response to affective stimuli. Psychological Science, 18(5), 421–428.
  • Goleman, D. (1995). Emotional Intelligence. Bantam Books.

Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo de un profesional de la psicología. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.