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Empatía: qué es, tipos y cómo desarrollarla

Por Equipo editorial de Introspekta · Publicado el · 8 min de lectura

Una amiga te dice que está bien, pero algo en su voz te dice que no. Ves una película y lloras como si te estuviera pasando a ti. Escuchas a alguien con quien no estás de acuerdo y, aun así, entiendes por qué piensa lo que piensa. Todo eso es empatía, aunque no siempre la misma.

En esta guía explicamos qué es la empatía según la psicología, qué tipos se distinguen, cómo reconocer a una persona empática, por qué demasiada empatía puede agotar y qué puedes hacer para desarrollarla.

Qué es la empatía

La empatía es la capacidad de entender y compartir lo que siente otra persona. Es una de las habilidades centrales de la inteligencia emocional y la base de las relaciones de confianza: cuando alguien se siente comprendido, se abre, coopera y confía más.

No es lo mismo que la simpatía ni que estar de acuerdo. Puedes entender perfectamente por qué alguien está enfadado sin darle la razón.

Los tipos de empatía

El psicólogo Mark Davis mostró que la empatía no es una sola cosa, sino varias capacidades relacionadas. Hoy se suelen distinguir tres:

Empatía cognitiva

Entender lo que el otro piensa y siente, ponerte en su lugar. Es la que te permite prever cómo le va a sentar una noticia o entender un punto de vista distinto al tuyo.

Empatía emocional

Sentir, en parte, lo que siente el otro: contagiarte de su tristeza o de su alegría. Te conecta mucho con los demás, pero si es muy intensa puede desbordarte.

Compasión o preocupación empática

Sentir el deseo de ayudar a quien lo pasa mal. Las investigadoras Tania Singer y Olga Klimecki han mostrado que, a diferencia de la empatía emocional intensa, la compasión se asocia a emociones más positivas y protege del agotamiento.

Señales de una persona empática

  • Notas cuando alguien está mal aunque diga que está bien.
  • La gente suele contarte sus problemas.
  • Te cuesta ver sufrir a otros, incluso en películas o noticias.
  • Intentas entender por qué alguien actúa como actúa antes de juzgarlo.
  • Adaptas lo que dices según cómo está la otra persona.
  • Captas enseguida el ambiente de un grupo.

Cuando la empatía agota

Las personas muy empáticas a veces terminan cansadas, tristes o ansiosas después de acompañar a otros. Ocurre sobre todo cuando predomina la empatía emocional: sentir el dolor ajeno como propio, una y otra vez, desgasta.

Los trabajos de Singer y Klimecki sugieren que entrenar la compasión, es decir, desear el bienestar del otro sin absorber todo su malestar, ayuda a acompañar sin agotarse. Cuidar tus propios límites no te hace menos empático.

Cómo desarrollar la empatía

La empatía se puede entrenar. Un metaanálisis de Sara Konrath y sus colegas encontró incluso que ha cambiado entre generaciones, lo que muestra que depende en parte del entorno y de los hábitos. Algunas ideas:

  • Escucha sin preparar tu respuesta: céntrate en entender, no en contestar.
  • Resume lo que te han dicho antes de opinar: «si te entiendo bien, te sentiste…».
  • Pregunta por emociones, no solo por hechos: «¿y cómo te quedaste tú?».
  • Fíjate en el tono y los gestos, no solo en las palabras.
  • Habla con personas distintas a ti y escucha su historia con curiosidad.
  • Cuando alguien reaccione de forma que no entiendes, pregúntate qué podría estar sintiendo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la empatía en palabras sencillas?

Es la capacidad de ponerte en el lugar de otra persona: entender lo que siente y lo que piensa, y en parte sentirlo contigo.

¿Se puede tener demasiada empatía?

Se puede sentir con tanta intensidad el malestar ajeno que acabe agotándote. Practicar la compasión y cuidar tus límites ayuda a seguir siendo empático sin desgastarte.

¿Cómo sé si soy una persona empática?

Si notas lo que sienten los demás, la gente se abre contigo y te esfuerzas por entender otros puntos de vista, probablemente sí. Nuestro test de inteligencia emocional mide tu empatía junto a otras tres habilidades.

Sigue leyendo

Referencias

  • Davis, M. H. (1983). Measuring individual differences in empathy: Evidence for a multidimensional approach. Journal of Personality and Social Psychology, 44(1), 113–126.
  • Singer, T. y Klimecki, O. M. (2014). Empathy and compassion. Current Biology, 24(18), R875–R878.
  • Konrath, S. H., O'Brien, E. H. y Hsing, C. (2011). Changes in dispositional empathy in American college students over time: A meta-analysis. Personality and Social Psychology Review, 15(2), 180–198.
  • Goleman, D. (1995). Emotional Intelligence. Nueva York: Bantam Books.

Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo de un profesional de la psicología. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.