¿Por qué el tiempo pasa cada vez más rápido? La paradoja de las vacaciones
Por Equipo editorial de Introspekta · Publicado el · 6 min de lectura
«¿Ya es noviembre?». Casi todo el mundo tiene la sensación de que los años pasan cada vez más rápido. De pequeño, el curso escolar parecía no acabar nunca; de adulto, los meses se encadenan sin darte cuenta.
La explicación tiene menos que ver con un reloj interno y más con la memoria: con cuántos recuerdos nuevos vas guardando.
Dos formas de medir el tiempo
Hay dos maneras de sentir el tiempo. Una es mientras lo vives: ¿se te está haciendo largo o corto? La otra es al mirar atrás: ¿cuánto te parece que ha durado?
Las dos funcionan casi al revés. Mientras estás entretenido, el tiempo vuela; pero si ese tiempo estuvo lleno de cosas nuevas, al recordarlo parece largo. Y una semana aburrida se hace eterna mientras la vives, pero luego, al no dejar recuerdos, parece que no existió.
La paradoja de las vacaciones
La divulgadora Claudia Hammond lo llamó así: unas vacaciones en un sitio nuevo se pasan volando, pero cuando vuelves parece que llevas fuera muchísimo tiempo. Has guardado un montón de recuerdos distintos y, al mirarlos, tu cerebro calcula que eso debió de durar mucho.
Por qué la rutina «acorta» los años
Un estudio israelí encontró que las personas con días más rutinarios sentían, al mirar atrás, que ese periodo había pasado más rápido. Cuando todos los días se parecen, tu memoria los «junta» y quedan pocos recuerdos que marquen el paso del tiempo.
De niño casi todo es nuevo: primeras veces constantemente. De adulto, la rutina ocupa mucho más espacio. Esa es una de las explicaciones más aceptadas de por qué los años parecen acelerarse.
¿De verdad cambia con la edad?
Curiosamente, cuando se pregunta a personas de distintas edades, las diferencias son más pequeñas de lo que esperaríamos. Casi todo el mundo, joven o mayor, dice que el tiempo pasa rápido. Donde más se nota la edad es al pensar en periodos largos, como la última década.
Cómo hacer que el tiempo «dure» más
- Mete novedades pequeñas en la semana: un sitio nuevo, una ruta distinta, algo que no hayas probado.
- Aprende cosas nuevas: cada aprendizaje deja huella.
- Haz fotos o apunta algo de cada día: dar forma a los recuerdos ayuda a que no se mezclen.
- Presta atención a lo que haces: cuando vas en «piloto automático», casi nada se guarda.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el tiempo pasa más rápido cuando te haces mayor?
Una explicación muy aceptada es que con los años hay más rutina y menos experiencias nuevas, así que guardamos menos recuerdos distintos y, al mirar atrás, el tiempo parece más corto.
¿Por qué las vacaciones se pasan volando?
Mientras estás entretenido no te fijas en el tiempo. Pero al volver, como has vivido muchas cosas nuevas, parece que han durado mucho.
¿Se puede hacer que el tiempo parezca más largo?
Sí, en cierto modo: introducir novedades y prestar atención a lo que vives hace que recuerdes más y que, al mirar atrás, los meses parezcan más llenos.
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Referencias
- Avni-Babad, D. y Ritov, I. (2003). Routine and the perception of time. Journal of Experimental Psychology: General, 132(4), 543–550.
- Hammond, C. (2012). Time Warped: Unlocking the Mysteries of Time Perception. Edimburgo: Canongate.
- Friedman, W. J. y Janssen, S. M. J. (2010). Aging and the speed of time. Acta Psychologica, 134(2), 130–141.
- Wittmann, M. y Lehnhoff, S. (2005). Age effects in perception of time. Psychological Reports, 97(3), 921–935.
Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo de un profesional de la psicología. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.