Punto ciego: el agujero que tienes en la vista (y cómo comprobarlo)
Por Equipo editorial de Introspekta · Publicado el · 5 min de lectura
Ahora mismo, mientras lees esto, hay un trozo de lo que tienes delante que no estás viendo. No es un problema de tu vista: le pasa a todo el mundo, en los dos ojos, desde que nace. Se llama punto ciego.
Lo curioso es que no ves un agujero negro, ni una mancha, ni nada raro. Tu cerebro rellena ese hueco con lo que hay alrededor, y lo hace tan bien que puedes pasarte la vida sin notarlo. Con la prueba de abajo lo vas a encontrar en unos segundos.
Haz la prueba
- Pon el móvil o la pantalla a un palmo de la cara (unos 20–30 cm).
- Cierra o tápate el ojo izquierdo.
- Mira fijamente la cruz y no sigas el punto con la vista.
¿Te ha desaparecido el punto en algún momento?
Qué es el punto ciego
Al fondo del ojo está la retina, una capa llena de células que captan la luz y mandan la información al cerebro. Todos los «cables» de esas células se juntan en un punto y salen del ojo formando el nervio óptico.
Justo en ese punto de salida, llamado disco óptico, no hay células que capten la luz. Lo que cae ahí no lo ve nadie. Está un poco hacia el lado de la oreja respecto al centro de tu mirada, unos 15 grados, y ocupa más o menos lo que tres dedos pulgares juntos vistos con el brazo estirado.
Por qué no lo notas nunca
Hay dos motivos que trabajan juntos:
- Tienes dos ojos. El punto ciego de cada uno cae en un sitio distinto de lo que miras, así que lo que no ve un ojo lo ve el otro. Por eso en la prueba hay que cerrar uno.
- Tu cerebro rellena el hueco. Aunque cierres un ojo, no ves un agujero: el cerebro «pinta» esa zona con lo que hay alrededor, ya sea el color de la pared, una línea o un estampado.
El cerebro rellena, no inventa al azar
En la prueba de arriba, la línea por la que se mueve el punto parece continua aunque una parte caiga en tu punto ciego. El cerebro completa la línea porque es lo más probable. Los neurocientíficos llaman a esto relleno perceptivo y lo estudian para entender cómo construimos lo que vemos.
Quién lo descubrió
Lo describió el físico francés Edme Mariotte en la década de 1660. Lo demostró ante los científicos de la Academia de París con una prueba parecida a la de esta página: con un ojo cerrado y la mirada fija en un punto, un objeto colocado a un lado desaparecía. Por eso en algunos libros se le llama también mancha de Mariotte.
¿Es malo tener punto ciego?
No. Es una parte normal del ojo de todas las personas, y de muchos animales. No significa que veas mal ni que tengas ningún problema.
Otra cosa distinta son las manchas o zonas sin visión que aparecen de repente, que crecen o que notas con los dos ojos abiertos. Eso no es el punto ciego normal y conviene consultarlo con un oftalmólogo.
Preguntas frecuentes
¿Todo el mundo tiene punto ciego?
Sí. Todas las personas tienen uno en cada ojo, justo donde el nervio óptico sale del ojo.
¿Por qué no me sale la prueba?
Lo más habitual es mover la vista hacia el punto. Mira fijamente la cruz, cierra el ojo que se indica y acércate o aléjate despacio. A unos 20–30 cm suele funcionar.
¿Por qué no veo un agujero negro?
Porque el cerebro rellena esa zona con lo que hay alrededor. Además, con los dos ojos abiertos, cada ojo cubre el punto ciego del otro.
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Referencias
- Mariotte, E. (1668). Nouvelle découverte touchant la veüe. París. (Descripción original del punto ciego, presentada ante la Academia de Ciencias de Francia.)
- Ramachandran, V. S. (1992). Blind spots. Scientific American, 266(5), 86–91.
- Komatsu, H. (2006). The neural mechanisms of perceptual filling-in. Nature Reviews Neuroscience, 7(3), 220–231.
Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo de un profesional de la psicología. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.