El error que cometes cuando alguien te da una buena noticia
Por George-Iulian Mitu · Publicado el · 7 min de lectura
Solemos pensar que una buena pareja o un buen amigo es quien está ahí en los malos momentos. Y es verdad. Pero hay algo que se nos olvida: también importa, y mucho, cómo reaccionamos cuando a la otra persona le pasa algo bueno.
La psicóloga Shelly Gable lleva años estudiándolo, y lo que encontró es sorprendente: la forma en que respondes a las buenas noticias de alguien puede decir más de vuestra relación que la forma en que le apoyas cuando las cosas van mal.
Las cuatro formas de reaccionar
Imagina que tu pareja llega a casa y te dice: «¡Me han dado el puesto!». Gable describe cuatro tipos de respuesta, según sean activas o pasivas, y constructivas o destructivas:
- Activa y constructiva: «¡Qué pasada! ¿Cómo te lo han dicho? Cuéntamelo todo». Te alegras de verdad y preguntas.
- Pasiva y constructiva: «Ah, qué bien». Es positiva, pero sin energía, y la conversación muere ahí.
- Activa y destructiva: «¿Y no vas a tener que trabajar más horas? ¿Seguro que te compensa?». Le quitas la alegría buscando lo malo.
- Pasiva y destructiva: «Vale. Oye, ¿qué hay de cena?». Ignoras la noticia o cambias de tema.
Lo que dicen los estudios
En una serie de cuatro estudios publicada en 2004, Gable y sus compañeros encontraron que compartir algo bueno con alguien aumenta la alegría que sentimos por ello, sobre todo si la otra persona responde con entusiasmo. Y que las parejas en las que uno suele responder de forma activa y constructiva tienen más intimidad y más satisfacción en su día a día.
En un trabajo posterior, de 2006, vieron algo todavía más llamativo: cómo responde tu pareja a tus buenas noticias se relacionaba con el bienestar de la relación incluso más que cómo responde a las malas. Es decir, saber alegrarse con el otro es una de las bases de una relación sana.
Por qué a veces no sabemos alegrarnos
Casi nadie responde mal por maldad. Las respuestas que restan suelen venir de otros sitios:
- Preocupación: queremos proteger al otro y saltamos directamente a los riesgos.
- Cansancio o distracción: estamos con lo nuestro y no tenemos energía para celebrar.
- Envidia o miedo: la buena noticia del otro nos hace sentir que nos quedamos atrás, o que puede cambiar la relación.
- Costumbre: en algunas familias nadie celebraba nada y no lo aprendimos.
Cómo responder mejor
Responder de forma activa y constructiva no es fingir. Es darle espacio a la alegría del otro antes de pasar a cualquier otra cosa. Tus dudas pueden esperar a mañana.
- Deja lo que estés haciendo y mira a la persona.
- Haz preguntas: «¿Cómo te enteraste?», «¿Qué sentiste?».
- Devuélvele lo que significa para ella: «Con lo que has peleado por esto…».
- Deja las pegas para otro momento, si de verdad hacen falta.
- Celebrad, aunque sea con algo pequeño.
Funciona en cualquier relación
Esto no vale solo para la pareja. Un amigo que te cuenta que ha aprobado, tu hijo que te enseña un dibujo, un compañero que ha cerrado un proyecto. En todos esos casos, unos segundos de entusiasmo sincero dicen «me alegro por ti» y «me importas», dos mensajes que fortalecen cualquier vínculo.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la respuesta activa y constructiva?
Es reaccionar a la buena noticia de alguien con entusiasmo sincero y preguntando por ella. La psicóloga Shelly Gable demostró que este tipo de respuesta se relaciona con relaciones más satisfactorias.
¿Es malo señalar los riesgos de una buena noticia?
No siempre, pero si es lo primero que haces, le quitas la alegría al otro. Es mejor celebrar primero y dejar las dudas para otro momento.
¿Qué hago si me cuesta alegrarme por otros?
Observa qué hay detrás: cansancio, preocupación o quizá envidia. Reconocerlo ya ayuda. Puedes empezar por algo sencillo, como hacer una pregunta sobre la buena noticia.
¿Importa más que apoyar en lo malo?
Las dos cosas importan. Pero un estudio de 2006 encontró que la respuesta a las buenas noticias se relacionaba con el bienestar de la pareja incluso más que el apoyo en los malos momentos.
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Referencias
- Gable, S. L., Reis, H. T., Impett, E. A. y Asher, E. R. (2004). What do you do when things go right? The intrapersonal and interpersonal benefits of sharing positive events. Journal of Personality and Social Psychology, 87(2), 228–245.
- Gable, S. L., Gonzaga, G. C. y Strachman, A. (2006). Will you be there for me when things go right? Supportive responses to positive event disclosures. Journal of Personality and Social Psychology, 91(5), 904–917.
Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo de un profesional de la psicología. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.