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Introspekta

Por qué tu pareja no te entiende (aunque creas que lo dejas clarísimo)

Por · Publicado el · 7 min de lectura

Silueta de una pareja abrazándose

«Si me quisiera, lo sabría». Es una de las frases que más daño hacen en una relación. Esperamos que quien nos conoce bien sepa lo que necesitamos sin tener que decirlo. Y cuando no lo adivina, sentimos que no le importamos.

Pero hay una trampa: cuanto más cerca estamos de alguien, más creemos que nos entiende… y no siempre es verdad. Un grupo de psicólogos lo demostró con un experimento muy sencillo.

El experimento: espalda con espalda

En 2011, los psicólogos Kenneth Savitsky, Nicholas Epley y sus compañeros sentaron a 24 parejas casadas espalda con espalda. Uno de los dos tenía que decir frases cotidianas que podían significar varias cosas, como «¿qué tal estás?» dicho con un tono concreto. El otro tenía que adivinar qué quería decir. Luego hacían lo mismo con desconocidos.

Los resultados fueron sorprendentes. Las personas estaban mucho más seguras de que su pareja las entendería que de que las entendería un desconocido. Pero en realidad, su pareja las entendía más o menos igual de bien que alguien que acababan de conocer.

Los investigadores lo llamaron «sesgo de cercanía»: con las personas que queremos nos sentimos tan conectados que damos por hecho que nos leen la mente. Y por eso nos explicamos peor con ellas que con un extraño.

La ilusión de que se nos nota todo

Hay otro sesgo que empeora las cosas. Se llama «ilusión de transparencia»: creemos que lo que sentimos se nos nota mucho más de lo que realmente se nota. Estás molesto, y como tú lo sientes con mucha fuerza, piensas que es evidente. Pero para el otro, quizá solo estás un poco más callado de lo normal.

Thomas Gilovich y su equipo lo estudiaron en varios experimentos: las personas sobreestimaban sistemáticamente lo mucho que los demás podían notar sus nervios o sus emociones.

Juntando las dos cosas, el resultado es una receta perfecta para los malentendidos: tú crees que lo has dejado clarísimo, tu pareja no se ha enterado de nada, y tú interpretas que no le importas.

Las «pistas» que nadie pilla

Estos son algunos ejemplos de mensajes que a nosotros nos parecen claros y que casi nadie entiende:

  • Decir «haz lo que quieras» esperando que el otro entienda que no quieres que lo haga.
  • Suspirar mientras friegas, esperando que el otro se ofrezca a ayudar.
  • Contestar «nada» cuando te preguntan qué te pasa.
  • Mencionar una vez, de pasada, algo que te haría ilusión por tu cumpleaños.
  • Estar más frío esperando que el otro pregunte qué ha hecho mal.

No es falta de amor

Esto es lo más importante: que tu pareja no adivine lo que necesitas no significa que no te quiera. Significa que es humana y no puede leer la mente, igual que tú tampoco puedes leer la suya.

Pedir las cosas con claridad no le quita romanticismo a la relación. Al contrario: le das a la otra persona la oportunidad de acertar contigo. Y es mucho más bonito recibir algo que has pedido que esperar algo que nunca llega.

Cómo hacerte entender

Unas pocas costumbres evitan la mayoría de malentendidos:

  • Di lo que necesitas en concreto: «Hoy necesito que me abraces y no me des consejos».
  • Cambia el «ya debería saberlo» por «a lo mejor no se lo he dicho claro».
  • Comprueba lo que has entendido: «¿Me estás diciendo que…?».
  • Si notas a tu pareja rara, pregunta en vez de suponer.
  • Cuando algo te importe mucho, dilo más de una vez y con palabras, no solo con gestos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué mi pareja no me entiende?

A menudo, porque creemos que nos explicamos mejor de lo que lo hacemos. Los estudios muestran que con las personas cercanas damos por hecho que nos entienden y nos explicamos peor que con desconocidos.

¿Qué es el sesgo de cercanía?

Es la tendencia a sobreestimar lo bien que nos comunicamos con las personas cercanas. Lo describieron Savitsky y Epley en 2011 con un experimento con parejas casadas.

¿Es poco romántico tener que pedir las cosas?

No. Nadie puede leer la mente. Pedir con claridad le da a tu pareja la oportunidad de acertar contigo, y eso suele unir más que esperar a que lo adivine.

¿Qué hago si siento que nunca me escucha?

Busca un momento tranquilo y habla de ti: «Me siento solo cuando te cuento algo y cambias de tema». Si pasa mucho, puede ser una señal de algo más profundo que conviene hablar.

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Referencias

  • Savitsky, K., Keysar, B., Epley, N., Carter, T. y Swanson, A. (2011). The closeness-communication bias: Increased egocentrism among friends versus strangers. Journal of Experimental Social Psychology, 47(1), 269–273.
  • University of Chicago News (2011). «Couples sometimes communicate no better than strangers, study finds».
  • Gilovich, T., Savitsky, K. y Medvec, V. H. (1998). The illusion of transparency: Biased assessments of others' ability to read one's emotional states. Journal of Personality and Social Psychology, 75(2), 332–346.

Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye el consejo de un profesional de la psicología. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.