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Introspekta

Los atajos de la mente · 1968

El efecto Pigmalión: cuando lo que esperan de ti te cambia

Por Introspekta · Publicado el · 7 min de lectura

Ilustración: El efecto Pigmalión

20 %

de alumnos elegidos al azar como «futuros talentos»

Año
1968
Quién
Robert Rosenthal y Lenore Jacobson
Dónde
Una escuela primaria pública de California (EE. UU.)
Participantes
Alumnos de 6 cursos de primaria y sus profesores

La pregunta

¿Lo que un profesor espera de un alumno puede cambiar cómo rinde?

En 30 segundos

  • Los investigadores pasaron un test a los alumnos y dijeron a los profesores que algunos niños iban a «despegar» ese curso.
  • En realidad, esos niños (un 20 %) se eligieron al azar.
  • Al final del curso, los «elegidos» habían mejorado más en un test de inteligencia, sobre todo en los cursos más bajos.
  • El estudio recibió críticas metodológicas fuertes. Las investigaciones posteriores confirman que el efecto existe, pero suele ser pequeño.
  • La lección: las expectativas influyen en cómo tratamos a los demás, y eso puede cambiar cómo responden.

En el mito griego, el escultor Pigmalión se enamora de la estatua que ha creado, y su deseo es tan intenso que la estatua cobra vida. La psicología tomó prestado su nombre para una idea inquietante: lo que esperamos de alguien puede acabar haciéndose realidad.

En los años sesenta, el psicólogo Robert Rosenthal y la directora de escuela Lenore Jacobson decidieron comprobarlo en un colegio de verdad.

Cómo se hizo

Al empezar el curso, los alumnos hicieron un test de inteligencia que los investigadores presentaron a los profesores como una prueba nueva de Harvard capaz de detectar a los niños que iban a dar un «estirón intelectual».

Después, dieron a cada profesor una lista con los nombres de los alumnos que, supuestamente, iban a despuntar. Eran alrededor del 20 % de la clase y se habían elegido completamente al azar. No había nada especial en ellos.

Al final del curso, todos los alumnos repitieron el test.

Los resultados

En conjunto, los alumnos «elegidos» mejoraron una media de 12 puntos en el test, frente a 8 del resto. La diferencia era mucho mayor en los cursos más bajos: en primero, los elegidos subieron más de 27 puntos frente a 12 de sus compañeros; en segundo, 16,5 frente a 7. En los cursos superiores apenas hubo diferencias.

Los profesores, además, describían a esos alumnos como más curiosos, más felices y con más posibilidades de éxito.

Gráfico del efecto Pigmalión: en primero de primaria los alumnos elegidos al azar subieron 27 puntos frente a 12; en segundo, 16,5 frente a 7; en conjunto, 12 frente a 8.
Los «elegidos» no tenían nada especial. Solo lo creían sus profesores.

¿Cómo puede pasar?

Nadie cree que los profesores hicieran trampa. Lo que propuso Rosenthal es que, sin darse cuenta, tratamos distinto a quien esperamos que brille:

  • Le damos un clima más cálido: sonreímos más, le miramos más.
  • Le damos más información y le explicamos más.
  • Le damos más oportunidades de participar y más tiempo para responder.
  • Le damos más y mejor retroalimentación sobre lo que hace.

Mirada crítica

Las críticas

Pocos estudios han sido tan discutidos como este.

  • El test usado no estaba pensado para niños tan pequeños y algunas puntuaciones de partida eran poco creíbles, lo que pudo inflar las mejoras.
  • Al reanalizar los datos, se vio que el efecto global dependía en buena parte de unos pocos alumnos con cambios muy grandes.
  • Muchas réplicas no encontraron efectos tan grandes. Un metaanálisis de Stephen Raudenbush (1984) mostró que el efecto aparecía sobre todo cuando los profesores aún no conocían a los alumnos.
  • Revisiones más recientes (Lee Jussim y Kent Harber, 2005) concluyen que las profecías que se cumplen solas existen, pero suelen ser pequeñas. La mayoría de las expectativas de los profesores, además, aciertan porque se basan en lo que ven.

Para tu día a día

Qué dice de ti

Aunque el efecto sea más pequeño de lo que se contó, la idea de fondo es útil en dos direcciones: cómo te afectan las expectativas de los demás y cómo afectan las tuyas a los demás.

  • Si alguien espera poco de ti, no tienes por qué confirmarlo. Las etiquetas influyen, pero no deciden.
  • Revisa las expectativas que tienes de tus amigos, tu pareja o tus compañeros. A veces tratamos a la gente según lo que creemos que es.
  • Lo que te dices a ti también cuenta: si esperas fracasar, es más fácil que no te prepares.
  • Confiar en alguien en voz alta («sé que puedes») es un regalo pequeño con efectos reales.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el efecto Pigmalión?

Es la idea de que las expectativas que alguien tiene sobre otra persona pueden influir en su rendimiento, porque cambian la forma en que la trata. También se llama profecía autocumplida o efecto Rosenthal.

¿Qué hicieron Rosenthal y Jacobson?

Dijeron a unos profesores que un 20 % de sus alumnos, en realidad elegidos al azar, iban a despuntar ese curso. Al final, esos alumnos mejoraron más en un test de inteligencia, sobre todo en primero y segundo de primaria.

¿Es real el efecto Pigmalión?

Existe, pero suele ser más pequeño de lo que sugirió el estudio original y depende de la situación. Es más probable cuando quien tiene las expectativas conoce poco a la persona.

¿Qué es el efecto Golem?

El contrario: cuando las expectativas bajas sobre alguien hacen que rinda peor. Por razones éticas no se puede provocar a propósito en un experimento, pero se ha observado en estudios en contextos reales.

Más experimentos que cambiaron la psicología

Para profundizar

Referencias

Contamos cada estudio con fines divulgativos, a partir de las publicaciones originales y de la investigación posterior. Si detectas un error, escríbenos y lo revisaremos.