Los atajos de la mente · 1999
El gorila invisible: por qué no vemos lo que tenemos delante
Por Introspekta · Publicado el · 7 min de lectura

46 %
no vio al gorila
- Año
- 1999
- Quién
- Daniel Simons y Christopher Chabris
- Dónde
- Universidad de Harvard (EE. UU.)
- Participantes
- Unos 200 estudiantes universitarios
La pregunta
¿Podemos no ver algo muy llamativo que pasa delante de nuestros ojos?
En 30 segundos
- Los participantes veían un vídeo de dos equipos pasándose una pelota y tenían que contar los pases de uno de ellos.
- A mitad del vídeo, una persona disfrazada de gorila cruzaba la escena, se paraba en el centro y se golpeaba el pecho.
- Casi la mitad no vio al gorila. Cuanto más difícil era contar, más gente se lo perdía.
- No es un problema de vista, sino de atención: el cerebro filtra lo que no espera.
- Le pasa también a los expertos: en un estudio de 2013, el 83 % de los radiólogos no vio un gorila dibujado en una tomografía.
Creemos que vemos todo lo que tenemos delante, como si nuestros ojos fueran una cámara que lo graba todo. Este experimento demostró, de la forma más divertida posible, que no es así.
En 1999, dos psicólogos de Harvard, Daniel Simons y Christopher Chabris, grabaron un vídeo muy sencillo. Lo que pasó cuando se lo enseñaron a la gente lo ha convertido en uno de los experimentos más conocidos del mundo, y en una de las mejores formas de entender cómo funciona tu atención.
Cómo se hizo el experimento
En el vídeo aparecían dos equipos de tres personas, uno con camisetas blancas y otro con camisetas negras, pasándose dos pelotas de baloncesto mientras se movían. La tarea de los participantes era contar en silencio cuántos pases hacía uno de los equipos.
Hacia la mitad del vídeo pasaba algo inesperado. En una versión, una mujer con un paraguas cruzaba la escena. En la más famosa, una persona disfrazada de gorila entraba, se paraba en el centro, miraba a la cámara, se golpeaba el pecho y se iba.
Al terminar, se preguntaba a los participantes por el número de pases y, después, si habían notado algo raro.
Los resultados
En conjunto, el 46 % de los participantes no vio nada fuera de lo normal. Muchos se quedaban incrédulos cuando volvían a ver el vídeo: estaban convencidos de que les habían puesto otro.
El resultado dependía de la tarea. Cuando contar era más difícil (por ejemplo, distinguiendo entre pases por el aire y pases con bote), más gente se perdía al gorila. Y quienes contaban los pases del equipo blanco lo veían menos que quienes seguían al equipo negro, el color del disfraz.

Qué demostró: la ceguera por falta de atención
El fenómeno se llama ceguera por falta de atención (en inglés, inattentional blindness). Cuando nuestra atención está ocupada en una tarea, el cerebro deja fuera muchísima información, incluso algo tan raro como un gorila. No es un fallo de los ojos: la imagen llega, pero no se procesa de forma consciente.
Lo más inquietante es que no somos conscientes de lo que nos perdemos. Por eso tendemos a sobrestimar lo que vemos y lo que recordamos.
Más allá del laboratorio
El efecto se ha encontrado en situaciones muy serias:
- Médicos expertos: en 2013, Trafton Drew y su equipo pidieron a 24 radiólogos que buscaran nódulos en tomografías de pulmón. En una imagen habían insertado un gorila 48 veces mayor que un nódulo típico. El 83 % no lo vio, aunque el seguimiento de su mirada mostró que muchos habían mirado justo ahí.
- Conducir con el móvil: hablar o escribir ocupa la atención y hace más probable no ver a un peatón o a un ciclista, aunque estés mirando hacia delante.
- Ceguera al cambio: en otro estudio de Simons, un desconocido pedía indicaciones por la calle; mientras pasaban dos personas con una puerta, el desconocido se cambiaba por otro. Alrededor de la mitad no notó que hablaba con otra persona.
Mirada crítica
¿Qué se discute?
A diferencia de otros clásicos, este experimento se ha replicado muchas veces y con resultados sólidos. Las discusiones van más bien sobre los detalles: quién ve al gorila y quién no. Se sabe que influye lo parecido que es el estímulo inesperado a lo que estamos atendiendo, lo exigente que es la tarea y la experiencia de cada persona.
Saber que existe el gorila tampoco nos libra del todo. En una versión de 2010, quienes ya conocían el vídeo original veían al gorila, pero se perdían otros cambios inesperados, como que el telón del fondo cambiaba de color.
Para tu día a día
Qué dice de ti
Tu atención es potente, pero muy limitada: cuando te concentras en algo, el resto prácticamente desaparece. No es un defecto tuyo, es cómo funciona el cerebro humano.
- No hagas dos cosas importantes a la vez. Si estudias con el móvil al lado, una parte de tu atención está siempre en otro sitio.
- Cuando algo te importe, revísalo con otro objetivo en mente o pide a otra persona que lo mire.
- Sé humilde con tus recuerdos: «yo no vi nada» no siempre significa «no pasó nada».
- En discusiones, recuerda que la otra persona puede haber atendido a cosas distintas a las tuyas.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el experimento del gorila invisible?
Un estudio de Daniel Simons y Christopher Chabris (1999) en el que los participantes contaban pases de baloncesto en un vídeo. Una persona disfrazada de gorila cruzaba la escena y casi la mitad de los participantes no la vio.
¿Cómo se llama este fenómeno?
Ceguera por falta de atención (inattentional blindness): no percibir de forma consciente algo visible e inesperado cuando la atención está ocupada en otra tarea.
¿Las personas más inteligentes ven al gorila?
No hay una relación clara con la inteligencia. Influyen sobre todo lo exigente que sea la tarea y lo parecido que sea el estímulo inesperado a lo que se está atendiendo. Incluso expertos, como radiólogos, caen en ello.
¿Se puede entrenar la atención para que no pase?
No se puede eliminar, porque es una consecuencia de que la atención es limitada. Lo que sí ayuda es evitar la multitarea en lo importante, revisar las cosas con objetivos distintos y pedir a otras personas que miren.
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Para profundizar
Referencias
- Simons, D. J. y Chabris, C. F. (1999). Gorillas in our midst: Sustained inattentional blindness for dynamic events. Perception, 28(9), 1059–1074.
- Drew, T., Võ, M. L.-H. y Wolfe, J. M. (2013). The invisible gorilla strikes again: Sustained inattentional blindness in expert observers. Psychological Science, 24(9), 1848–1853.
- Simons, D. J. y Levin, D. T. (1998). Failure to detect changes to people during a real-world interaction. Psychonomic Bulletin & Review, 5(4), 644–649.
- Simons, D. J. (2010). Monkeying around with the gorillas in our midst: Familiarity with an inattentional-blindness task does not improve the detection of unexpected events. i-Perception, 1(1), 3–6.
- Chabris, C. y Simons, D. (2011). El gorila invisible. Y otras maneras en las que nuestra intuición nos engaña. RBA.
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