Empieza ridículamente pequeño
No esperes a tener ganas. Decide cuándo y dónde lo harás con una frase del tipo «si son las 8, salgo a caminar». Un análisis de 94 estudios encontró que planear así ayuda mucho más a cumplir los objetivos que solo proponérselos.
Gollwitzer y Sheeran (2006)